Centro Afrocolombiano de Espiritualidad y Desarrollo Integral

DIOS ES NEGRO

INTRODUCCION
La afirmación capital de la teología negra es que el mismo Dios es negro; el lenguaje de la negritud es un lenguaje simbólico sobre Dios en el contexto americano. Pero, una pregunta surge de inmediato: si nosotros decimos que Dios es negro ¡cómo es que él ha dejado que por tanto tiempo su pueblo fuera esclavo? si Dios está realmente de parte de los negros, ¿por qué tanto sufrimiento? según la historia real, ¿Dios no sería más bien un terrible racista blanco? Este contraste histórico con relación a un Dios negro, nos obliga a reconsiderar la revelación de Dios en Jesús de Nazareth. El Dios de la teología negra, si queremos que esta sea cristiana, no puede ser sino la de Jesús. Entonces, la historia del sufrimiento del pueblo negro recobra sentido en la muerte y resurrección de Cristo.
LA NEGRITUD DE DIOS.
Si nosotros buscamos una exposición sistemática de la reflexión negra actual sobre Dios, nosotros podemos hacer referencia al libro de teología negra que ha publicado James H. Cone 1970: Teología negra de la Liberación. La Teología Negra trata de presentar la realidad divina según la lectura que ella hace de la historia pasada y presente a partir de la experiencia de vida y de fe del pueblo afro. El primer obstáculo para los negros, en este proyecto, es que los opresores también tienen un lenguaje sobre Dios y ellos se sirven  del mismo Dios para mantener sujeto al pueblo negro.

La Teología Negra crea una crisis para el Establishment, para la sociedad liberal capitalista porque ella desafía los fundamentos de la existencia nacional norteamericana y de las instituciones, incluidas las iglesias y las sinagogas, que son también a veces conscientes o inconscientes idolatras del ‘poder blanco’. La teología negra proclama el fin de American way of life o estilo de vida americano, echando en cara a todo el mundo la autenticidad negra. Ya existe un nuevo pueblo elegido y este es el pueblo negro. Él ha sido oprimido, pero Dios ha hecho suya su causa, el romperá sus cadenas. Toda palabra negra sobre Dios es profética, denuncia de los males presentes, anuncio de liberación de los cautivos. Peligrosa por el orden establecido, cuando se mete a hablar del gran día, la teología Negra tiene dificultad al desarrollarse por que se pierde en la maraña de los diferentes discursos sobre Dios que inundan el mercado americano. Ella arriesga continuamente de ser reducida a la insignificancia y a la banalización. Por tanto, lo que es cierto, es imposible no condenar el Dios blanco, que ha ordenado la exterminación de los negros y de los indios. Nada se puede aceptar de este ídolo: seria perder de vista la liberación en toda su dimensión.
Entonces, la tentación es abandonar todo lenguaje sobre Dios y renegar del cristianismo. Es esto lo que han hecho los revolucionarios negros en época reciente. Ellos estaban cansados de presentar la otra mejilla, para ellos liberarse de la opresión blanca significaba también liberarse de la ideología cristiana blanca. Hombres como E. Cleaver han vuelto a Dios después de una fase de violenta negación. La palabra Dios  queda como un nombre común del vocabulario Americano.
Pero lo importante para la teología negra no es tanto la palabra en sí misma, cuanto la realidad que ella designa, el pueblo negro en su historia no se ha puesto tanto la cuestión de Dios. El cree espontáneamente en Dios. Se podría decir que el no racionaliza a Dios, él lo personaliza: él no se pone la cuestión Dios existe? si no más bien ¿“cuál es nuestro Dios”? es el Dios de la esclavitud? o el de la revolución? con quien es El solidario? que es lo que hace El en la historia?
Recordemos que el pueblo negro interpreta siempre religiosamente su historia. Dios siempre está metido en el devenir de su pueblo y, si hay una liberación, esta liberación es obra de Dios. no se puede no relacionar con Dios lo mejor de la historia negra.  Separar la liberación negra de la religión negra seria operar un divorcio inaceptable por las masas negras. Si miramos al pasado, nosotros veremos que todo movimiento de liberación negra ha tenido una dimensión religiosa, desde los abolicionistas hasta los musulmanes negros pasando por M. Garvey y Martin  L. King.
La tarea de la teología negra es también la de articular estrechamente el discurso político y el discurso simbólico, el lenguaje social y el lenguaje religioso. Ella interpreta el movimiento de liberación negra como inspiración y actividad de Dios en la historia. Entonces ella utiliza un discurso sobre Dios a pesar de los riesgos por que la comunidad negra percibe su identidad en términos de presencia de Dios. Para construir su doctrina sobre Dios la teología negra se basa en tres fundamentos o criterios:
- La revelación bíblicA
- La revelación africana
- La revelación histórica actual.
El primer criterio es evidente: toda comprensión de Dios que se dice cristiana tiene que estar fundada  en la biblia.
Definir Dios como negro no es simplemente decir que El toma en serio el color y que los negros encuentran en El un consuelo psicológico.  Esto significa que Dios toma en cuenta la negritud y anuncia que los negros se volverán criaturas totalmente nuevas por la sangre del Cristo negro. Dios hace de la condición del oprimido su propia condición, En la escoge libremente. Él es un solo ser con todos los pobres, todos los despreciados y todos los negros: entonces el es un Dios Negro. Diferentemente si Dios nos es negro El mismo, Jesús habría mentido cuando tomó la palabra en la sinagoga de Cafarnaún (Lucas 4, 18-21).  y Marx tendría razón al decir que la religión es opio del pueblo.
La Negritud de Dios se puede explicitar en lenguaje trinitario.
-
Como Padre, Dios se identifica con pueblo de Israel por llevarlo al la existencia.

- Como Hijo, Dios asumió la condición del oprimido que anula la opresión.
- Como Espíritu, Dios continua su acción liberadora.
Si la negritud es una forma positiva de ser hombre, tiene que haber algo en Dios que responda a esta negritud, ya que nos ha hecho a su imagen y semejanza. Entonces nosotros podemos decir que Dios es Negro.
Después de un siglo este tema recorre la literatura negra. Nosotros lo hemos descubierto con el Obispo Turner. El Dios de M. Garvey es también un Dios Negro, el Dios de Etiopía. En

cuanto a las sectas urbanas ellas frecuentemente reflexionan sobre esta representación de Dios.
Los blancos en general no perciben la negritud de Dios. Ellos quieren elaborar una teología sin color, lo que demuestra su profundo racismo. La única forma de salvarse será confesar la negritud de Dios. no solamente en palabras sino con acciones.  La única salida para los blancos es “hacerse negros con DIOS”, practicar la ley del amor a Dios y al prójimo, a los últimos, a los negros y a los indígenas.
Esta identidad negra, digámoslo enseguida no es solamente cuestión de piel, es más bien una cuestión de compromiso a lado de los oprimidos. Esta nueva identidad, que para Cone es sinónimo de salvación, tiene que ser donada por Dios, descubrir a Dios es volverse negro con El y estar con El en su obra de liberación. Entonces, ¿que sentido tiene decir que Dios es amor? para la teología negra Dios es el centro de la revelación cristiana, ¿pero este amor se puede comprender independientemente de la justicia?... Muchas veces el discurso cristiano valoriza el amor e ignora la justicia. El Dios bondadoso, es un Dios que también castiga la injusticia. Dios no es neutro. Los negros quieren saber de qué parte El esta y que decisión toma con relación a la liberación. Su convicción está hecha: el amor divino se manifiesta en el poder negro, poder que tienen los negros “de enfrentar sus opresores, aquí y ahora y con todos los medios a  su disposición”. El amor que está en Dios motiva su negritud. Nada de amor sin justicia. El amor de Dios para los blancos es destrucción y para los negros resurrección. Dios ama a todos los hombres, pero en formas diferentes.
Si yo soy negro, es porque Dios, mi creador y padre, es negro. Yo tengo en El al fundamento de mi fe, la norma de mi existencia, solo El merece mi obediencia.
Por otro lado, si el cristianismo ha aportado algo a la religión tradicional africana es el sentido de la inmanencia de Dios y de su cercanía.  Dios no está exiliado en otro mundo. Dios esta plenamente comprometido en la historia, en lo concreto de las luchas humanas. El divino guerrero de los Spirituals combate a nuestro lado. El está presente en cada instante de nuestra vida, pero  el encuentro se realiza siempre en el lugar de la liberación de los condenados de la tierra.
Dios, dice Cone, siempre es mucho más que la experiencia que nos hacemos de El. Dios no se encierra a nivel de la acción humana. La afirmación de la trascendencia de Dios nunca tendrá que ser un medio para huir del momento presente y de sus responsabilidades. Nos asegura, más bien, que la lucha por la liberación continua.
Es cierto que lo más difícil es armonizar la teología negra con la providencia divina, en particular en un contexto de opresión. La teología negra no puede aceptar una perspectiva que justificaría el sufrimiento humano a los ojos de Dios. La providencia de Dios es más bien la afirmación de su identidad negra y el apoyo a su lucha negra.
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Nota: las fuentes de estas notas son principalmente:
James Cone: teología negra de la liberación, Ediciones Carlos Lohlé, Buenos Aires, 1973
Bruno Chenu: Le Christ noir americain, Ediciones Desclée, 1984